- Al contar con dos tipos de motores, esta tecnología combina eficiencia, menor impacto ambiental y una experiencia de conducción optimizada, posicionándose como una alternativa concreta para quienes buscan avanzar hacia una movilidad más sostenible.
En un contexto donde la transición hacia una movilidad más limpia avanza a ritmos distintos según la realidad de cada país, los vehículos híbridos convencionales (HEV, por sus siglas en inglés) se han consolidado como una de las tecnologías más accesibles y efectivas para comenzar a reducir emisiones sin depender de cargadores eléctricos externos.
¿Cómo funcionan los vehículos híbridos convencionales?
Un HEV combina un motor de combustión interna con uno o más motores eléctricos que trabajan de forma coordinada para optimizar el uso de energía en cada situación de conducción. A diferencia de los híbridos enchufables (PHEV), no requieren conexión a una fuente externa de carga: su batería se recarga automáticamente mediante el frenado regenerativo y el funcionamiento del propio motor de combustión, sin intervención del usuario. A diferencia de los híbridos leves (MHEV) los HEV cuentan con baterías de mayor capacidad y mayor voltaje que permiten bajo ciertas condiciones conducir en modo 100% eléctrico.
Durante la conducción, el sistema gestiona inteligentemente el uso de ambos motores, privilegiando el modo eléctrico en situaciones de baja velocidad, tráfico urbano o detenciones frecuentes. Esto se traduce en menor consumo de combustible, reducción de emisiones de CO₂ y una experiencia de manejo más eficiente y silenciosa, especialmente en entornos urbanos. Además, gracias al menor desgaste de frenos y al uso más equilibrado del motor de combustión, los HEV suelen presentar costos de mantenimiento más competitivos en el tiempo.
Estudio de Movilidad Sostenible: Motores del Cambio
Los resultados del estudio “Motores del Cambio”, desarrollado por el Centro para la Movilidad del Futuro de Inchcape junto a Ipsos, respaldan esta mirada. El informe revela que un 91% de los latinoamericanos asocia la movilidad personal con libertad y autonomía, confirmando el rol social del automóvil en la calidad de vida, el acceso al trabajo y las oportunidades.
Al mismo tiempo, aunque más del 70% manifiesta una percepción positiva hacia los vehículos de nuevas energías, la adopción inmediata sigue siendo moderada, influida por factores como precio, infraestructura y nivel de conocimiento.
El estudio reveló que en Perú, ahora la movilidad personal o auto propio es el medio de transporte más utilizado y preferido tras la pandemia; el 55% de los peruanos usa principalmente vehículo propio, cifra aumentada tras la pandemia. Efecto reflejado en el total de países de Latinoamérica.
Además, Perú está entre los países de Latinoamérica con mejor percepción sobre vehículos de nuevas energías (NEVs). Según el estudio, un 75% de peruanos tiene percepción favorable sobre este tipo de movilidad. Sin embargo, la intención efectiva de compra de un vehículo eléctrico o híbrido todavía es del 30%, por lo que se debe seguir trabajando en los desafíos para aumentarla.
El estudio también muestra que menos del 40% de los consumidores en América Latina declara estar muy familiarizado con los vehículos eléctricos, lo que refuerza la relevancia de tecnologías como los híbridos convencionales, que permiten avanzar hacia una movilidad más limpia de manera gradual, accesible y comprensible para los usuarios.
En este escenario, los híbridos convencionales permiten avanzar de forma progresiva pero efectiva hacia una movilidad más sostenible, acompañando a los consumidores en la transición sin generar fricciones.
“La transición hacia la movilidad sostenible no se construye con una sola solución. Requiere opciones que funcionen y cubran las necesidades de los distintos usuarios. Los vehículos híbridos convencionales cumplen un rol fundamental porque permiten reducir emisiones y aumentar la eficiencia de consumo de combustible, sin depender de infraestructura adicional y manteniendo la libertad de movilidad que muchas personas valoran profundamente”, señala José Miguel Silva, Director Regional de Vehículos de Nuevas Energías de Inchcape Américas.
Desde Inchcape, el foco está puesto en ofrecer un portafolio amplio de soluciones —desde híbridos leves hasta vehículos 100% eléctricos— que respondan a las múltiples realidades de los mercados y a las necesidades de los consumidores. Porque avanzar hacia una movilidad más sostenible no se trata solo de tecnología: se trata de personas, contexto y acceso, asegurando que la movilidad siga siendo un motor de bienestar, inclusión y desarrollo para la región.




































