- La diversidad de los hogares y el interés por compartir nuevas experiencias ponen en evidencia la importancia del espacio, la comodidad y la versatilidad en la movilidad familiar.
Llevar a los hijos al colegio, trasladarse con los abuelos o disfrutar de un viaje de fin de semana son algunas de las situaciones que forman parte de la movilidad familiar. Más allá de los recorridos cotidianos, las distintas actividades y configuraciones de los hogares peruanos plantean necesidades de transporte que requieren mayor flexibilidad, espacio y comodidad.
Esta diversidad se refleja en la composición de las familias. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el segundo trimestre de 2026, el 69,9 % de los hogares con al menos un niño o adolescente eran nucleares, mientras que el 26,6 % eran extendidos, es decir, incluían a otros familiares, como abuelos o tíos. Estas diferencias permiten comprender por qué las necesidades de movilidad pueden variar según el número de integrantes y las dinámicas de convivencia de cada hogar.
A ello se suma el interés por compartir experiencias en familia. De acuerdo con un análisis de tendencias internacionales difundido por PROMPERÚ en febrero de 2026, el 84 % de los viajeros priorizaría actividades en las que toda la familia pueda participar en conjunto. En el Perú, la importancia del vehículo para las actividades personales y familiares también se refleja en datos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP): durante 2024, el 78,14 % de los hogares con automóvil o camioneta lo utilizaba exclusivamente para fines domésticos.
En paralelo, el mercado automotor muestra un crecimiento sostenido del segmento SUV. Entre enero y setiembre de 2026 se comercializaron 107 443 unidades, un incremento de 55,4 % frente al mismo periodo de 2025. Con estos resultados, las SUV concentraron el 55,6 % de las ventas de vehículos livianos nuevos, consolidándose como el segmento de mayor participación en el país, según la AAP.
En este contexto, las necesidades de movilidad familiar invitan a mirar más allá de la capacidad de pasajeros. La distribución del espacio interior, la comodidad en las distintas filas de asientos, la flexibilidad para transportar equipaje, la seguridad y las tecnologías a bordo son aspectos importantes para contar con un vehículo que se adapte tanto a las actividades cotidianas como a los viajes con grupos familiares más amplios.
Así, el desafío para el sector automotor no consiste únicamente en ofrecer vehículos con mayor capacidad, sino en desarrollar alternativas que respondan a las distintas formas de vivir y movilizarse de las familias peruanas. Porque hoy, más que trasladarse de un lugar a otro, las familias buscan soluciones de movilidad que se adapten a sus necesidades y acompañen sus experiencias.




































