- La autonomía, las alternativas de carga, la seguridad, el espacio y la conectividad son algunos de los factores que deben evaluar quienes buscan dar el salto hacia la electromovilidad.
La movilidad eléctrica viene ganando espacio entre los conductores peruanos. Sin embargo, al momento de evaluar la compra de un vehículo eléctrico todavía surgen preguntas frecuentes: ¿qué autonomía necesito?, ¿es práctico para el día a día? o ¿qué tecnologías hacen más fácil y segura la conducción?
«La decisión de pasar a un vehículo eléctrico no depende de un solo atributo, sino de cómo cada característica se integra a la rutina de las personas. Hoy la movilidad eléctrica busca combinar autonomía, tecnología, seguridad y funcionalidad para responder a las necesidades del día a día en la ciudad», afirma Melisa Black, gerente de marketing de General Motors.
Ante estas dudas, los especialistas de Chevrolet recomiendan fijarse en algunos aspectos que van más allá del precio o del diseño. Antes de tomar una decisión, conviene evaluar características que tendrán un impacto directo en la experiencia de uso. Estas son cinco claves para elegir un vehículo eléctrico que realmente se adapte a las necesidades de cada conductor.

- Autonomía para el día a día: No todos los conductores necesitan recorrer largas distancias. Lo importante es contar con una autonomía que permita realizar los traslados diarios con tranquilidad y sin tener que recargar el vehículo constantemente. En ese sentido, una batería de 60 kWh permite alcanzar hasta 315 kilómetros bajo el ciclo WLTP y hasta 415 kilómetros según el ciclo NEDC, una capacidad pensada para la mayoría de recorridos urbanos.
- Opciones de carga prácticas: Además de la autonomía, es importante verificar la potencia y las opciones de carga que admite el vehículo. Contar con compatibilidad para carga rápida en corriente continua de hasta 120 kW permite recuperar una parte importante de la energía en periodos reducidos y facilita el uso del auto en recorridos más largos.
- 3. Tecnología que aporte seguridad y desempeño: Un vehículo eléctrico debe brindar una conducción segura, estable y cómoda en diferentes condiciones. Por ello, es recomendable evaluar si incorpora sistemas avanzados de asistencia a la conducción, así como tecnologías que ayuden al conductor durante las maniobras y desplazamientos. La Captiva EV cuenta, además, con un motor eléctrico de 150 kW, equivalente a 201 HP, y 310 Nm de torque, que ofrece una respuesta suave, silenciosa y ágil tanto en ciudad como en carretera.
- Espacio que se adapte a la familia: Un vehículo eléctrico pensado para la ciudad no solo debe ser compacto por fuera, sino también ofrecer un interior cómodo y versátil. La Chevrolet Captiva EV ofrece espacio para cinco pasajeros y una capacidad de hasta 1,690 litros con los asientos posteriores abatidos, brindando flexibilidad para transportar compras, equipaje u objetos de mayor tamaño.
- Conectividad que facilite cada viaje: La tecnología también forma parte de la experiencia de conducción. Por ello, conviene revisar que el vehículo cuente con un sistema multimedia intuitivo y permita integrar fácilmente el teléfono móvil. La Captiva EV incorpora clúster digital, una amplia pantalla multimedia y compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto. Estas herramientas ayudan a que cada trayecto sea más cómodo, práctico y conectado.



































