- La tendencia se mide por primera vez en Perú, como un apartado del estudio que se presenta en Lima desde hace cuatro años, de manera ininterrumpida.
- Investigación se realiza de la mano de Ipsos a nivel mundial.
La forma en que las empresas peruanas gestionan su movilidad corporativa continúa evolucionando. De acuerdo con los hallazgos de un estudio mundial con muestra local, cada vez más ejecutivos consideran incorporar vehículos de segundo uso en sus flotas, como una decisión vinculada a eficiencia operativa, control de costos y rapidez de implementación.
Así lo revela la cuarta edición del Barómetro de Flotas y Movilidad (2025), un estudio internacional desarrollado por el Arval Mobility Observatory junto a Ipsos, que recoge más de 8 600 entrevistas en más de 30 países. En Perú, el estudio se basó en 250 entrevistas a ejecutivos de empresas pequeñas, medianas y grandes, y entre sus diversos hallazgos reveló una tendencia clara: el 89% de las compañías locales ya cuenta con vehículos de segundo uso en sus flotas corporativas o planea hacerlo, en los próximos tres años.
Este interés surge, además, en un contexto de crecimiento empresarial: el 79% de las empresas peruanas encuestadas prevé ampliar su flota como respuesta al desarrollo de nuevos proyectos o a la expansión de sus operaciones. Otras de sus razones están vinculadas a: optimizar la gestión del talento (42%), ampliar el beneficio vehicular a más colaboradores (33%), sumar esquemas de movilidad compartida (23%) y usar de manera eficiente el crédito fiscal, ganando una ventaja tributaria al tener un renting (22%).
Las razones detrás de la decisión
De acuerdo con el análisis de expertos locales de Arval Perú, los vehículos de segundo uso que ingresan a flotas corporativas suelen tener alrededor de dos años de antigüedad y kilometraje controlado de entre 30 mil km ó 40 mil km, por ejemplo, lo que permite reincorporarlos al parque automotor en condiciones óptimas.
Para las empresas, esto se traduce en precios de alquiler más bajos donde modalidades como el RELEASE (arriendo de vehículos de 2do uso) son ideales. También significa menor impacto por depreciación y disponibilidad casi inmediata, un factor clave para operaciones que no pueden esperar por plazos de entrega. Además, considerar vehículos que vienen de un servicio de renting da la seguridad de haber tenido la supervisión y tratamiento de un equipo de expertos en talleres calificados todas las veces que el vehículo pueda haberlo necesitado, reduciendo riesgos operativos y mejorando la planificación del mantenimiento.
Una decisión alineada al costo total de operación (TCO)
Estudios recientes del sector automotriz y de movilidad corporativa*1 señalan que la depreciación y las tasas de interés y los costos fantasma por la gestión vehicular representan los principales costos en la gestión de flotas, lo que ha llevado a las empresas a buscar esquemas más eficientes. A este concepto se suman otros como el mantenimiento, los seguros, el tiempo de uso y la reventa.
Por eso, en mercados como Europa, la práctica de incluir vehículos de segundo uso ya está consolidada*2. “Sin ir muy lejos, los resultados del Barómetro 2025 precisan que, en el mundo, el 39% de empresas ya tiene esta práctica y el 43% planea empezar a hacerlo. En Latinoamérica, un 47% de compañías ya tiene estos vehículos circulando en su nombre y un 42% lo implementará en los próximos tres años”, precisó Jaime Pinillos, Gerente General de Arval Perú.
Movilidad corporativa con foco en eficiencia
Los resultados del Barómetro de Flotas y Movilidad muestran que las empresas peruanas continúan enfocándose en impulsar su inversión en movilidad, redefiniendo cómo la ejecutan.
Y en un entorno donde la presión sobre costos, la necesidad de flexibilidad y la rapidez operativa son clave, los vehículos de segundo uso se consolidan como una alternativa atractiva y cada vez más relevante para el desarrollo de un negocio.
Para más información, visita: https://www.arval.pe/





































